Ley 5/2013 por la que se modifican la Ley de prevención y control integrados de la contaminación y la Ley de residuos y suelos contaminados

Entre las novedades que introduce esta ley destacan:



Supresión del carácter temporal de la AAI (autorización ambiental integrada).


La AAI deja de ser una autorización temporal, que debía renovarse a instancia del titular de la instalación cada ocho años. Su duración pasa a ser indefinida, y se mantiene únicamente la posibilidad de revisión de oficio de la autorización, a instancia del órgano competente.


Se modifica la Ley 22/2011, de residuos y suelos contaminados: para las instalaciones a las que resulte de aplicación la LPCIC* (ley de prevención y control integrados de la contaminación) no regirá el plazo máximo de autorización de ocho años, sino que su plazo de vigencia coincidirá con el de la AAI.



*Ley que regula el procedimiento para obtener, a los efectos ambientales y de licencia municipal, las autorizaciones necesarias para operar. Su objetivo es evitar o reducir las emisiones de contaminantes a la atmósfera, al agua y al suelo, incluyendo residuos.
Se establecen unos límites de emisión, obligando a las empresas a aplicar Mejores Técnicas Disponibles (MTD) y facilitando información pública sobre las emisiones de las empresas afectadas a través de un registro público de emisiones (EPER).
Para conseguir esto, se integran en un único procedimiento administrativo algunas autorizaciones ambientales ya existentes (generador de residuos, tratamiento de residuos, emisiones, vertidos y COV, directiva Seveso) y establece todos los aspectos que la instalación tiene que cumplir para poder minimizar el consumo de recursos y evitar/reducir las emisiones de sustancias a la atmósfera, al agua y al suelo, los valores límites (VLE) que puede emitir para cada sustancia, así como los demás requisitos exigibles para poder ejercer su actividad.

Ampliación del concepto de autorización ambiental integrada



La Ley modifica la definición de autorización ambiental integrada (AAI) contenida en el artículo 3 de la LPCIC, eliminando la exigencia de que una o más instalaciones o partes de instalaciones que tengan la misma ubicación sean explotadas por el mismo titular para poder obtener esta autorización.




Determinación de los valores límite de emisión en relación a las mejores técnicas disponibles



No podrán superarse, salvo excepciones, los valores límite de emisión que establecen las “conclusiones relativas a las MTD”. Estas conclusiones relativas a las MTD son un nuevo parámetro introducido por la Directiva de emisiones industriales; se extraen de los BREF (Documentos de referencia sobre las mejores tecnologías disponibles) y se aprueban mediante Decisión de la Comisión Europea para cada tipo de actividad industrial incluida en el ámbito de aplicación de la Directiva.




Plazos


Reducción de diez a nueve meses del plazo para la resolución del procedimiento de concesión de la autorización ambiental integrada (art. 21 de la LPCIC). Se mantiene el carácter de silencio negativo del transcurso del plazo.



Cuando se trate de modificaciones sustanciales de la instalación, ya no es necesario la solicitud de una nueva AAI, sino únicamente la modificación de la misma, que se tramitará por el procedimiento simplificado que se establezca reglamentariamente.



Para calificar una modificación como sustancial, se mantienen los criterios de la LPCIC, pero se añade uno nuevo: cualquier ampliación o modificación de las características del funcionamiento de una instalación se considerará sustancial si la modificación o la ampliación alcanza por sí sola los umbrales de capacidad establecidos, cuando estos existan, en el anejo 1, o si ha de ser sometida al procedimiento de evaluación de impacto ambiental de acuerdo con la normativa sobre esta materia.



Para las modificaciones no sustanciales, se mantiene el mismo sistema de comunicación previa: el titular lo comunicará al órgano competente, indicando razonablemente por qué considera que se trata de una modificación no sustancial, junto con los documentos justificativos, y podrá llevarla a cabo siempre que el órgano competente no manifieste lo contrario en el plazo de un mes. La Administración podrá considerar, en este plazo, que resulta necesaria una modificación de la AAI, aun cuando se trate de una modificación no sustancial.



Extinción de la AAI por disminución de la capacidad de producción de la instalación: cuando la modificación de una instalación suponga una disminución de su capacidad de producción hasta quedar por debajo de los umbrales del anejo 1, dejará de ser exigible la autorización ambiental integrada, causando baja en el inventario de instalaciones. En estos casos, las instalaciones quedarán sometidas a las exigencias autorizatorias de la legislación sectorial (como las autorizaciones de emisiones, vertidos o de gestión de residuos o, en su caso, las autorizaciones unificadas o únicas previstas en las leyes autonómicas).



Reducción de la documentación que ha de aportar el interesado en los procedimientos de revisión y actualización de la AAI. El interesado deberá presentar toda la información que requiere la LPCIC que sea necesaria para la revisión de las condiciones de la autorización, y se suprime la necesidad de aportar documentos en los procedimientos de actualización y de revisión, cuando ya hubiesen sido aportados con motivo de la solicitud de autorización original.


Obligaciones tras el cese definitivo de las actividades


Cuando la actividad implique el uso, producción o emisión de sustancias peligrosas relevantes, susceptibles de contaminar el suelo o las aguas subterráneas, en la documentación de la solicitud de la AAI se requerirá un informe base con la información necesaria para determinar el estado del suelo y las aguas subterráneas, a fin de hacer la comparación cuantitativa con su estado tras el cese definitivo de las actividades.



En el supuesto de que no se hubiese exigido la realización de un informe base, el titular estará obligado a adoptar las medidas necesarias para que el emplazamiento no cree un riesgo significativo para la salud o el medio ambiente debido a la contaminación del suelo o de las aguas ocasionada por la actividad.


Actualización de las AAI existentes


Se considerarán actualizadas, sin necesidad de someterse a ningún procedimiento administrativo de comprobación, las autorizaciones en vigor que contengan prescripciones explícitas sobre los aspectos que detalla la disposición transitoria primera. Sólo en el caso de que no las incluyan, el órgano competente exigirá la acreditación de su cumplimiento al titular de la instalación. Todas las autorizaciones actualizadas deberán ser publicadas en el boletín oficial de la correspondiente Comunidad Autónoma.

 
 
 

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